La difracción de electrones retrodispersados (EBSD) es la "lente microscópica" para la I+D y el control de calidad de los aceros aleados. Captura con precisión información clave como la orientación del grano, las características de los límites de grano, la distribución de fases y la densidad de dislocaciones, revelando la correlación entre la microestructura y la resistencia, la tenacidad y la resistencia a la corrosión. Proporciona evidencia directa para optimizar los procesos de laminación y tratamiento térmico, e identificar riesgos de falla, lo que la convierte en una herramienta esencial para la transición del "desarrollo empírico" al "control de precisión".