Molienda
En la preparación de muestras metalográficas, el rectificado es un paso crucial para aplanar la superficie de las muestras embebidas. Este proceso emplea abrasivos —generalmente papel de lija o discos de diamante— fijados a la muela abrasiva para eliminar el exceso de material de la superficie de la muestra, logrando así la condición superficial deseada. Normalmente, el procedimiento de rectificado consta de tres etapas: desbaste, rectificado medio y rectificado fino. La selección adecuada del equipo y los consumibles de rectificado optimizará y mejorará la eficiencia del proceso.
Esta máquina de rectificado metalográfico elimina rápidamente rebabas y arañazos. Funciona sin problemas y su velocidad es ajustable, lo que permite preparar muestras planas para el posterior pulido.
Pulido
El pulido consiste en aplicar una pequeña cantidad de polvo o pasta abrasiva sobre un paño de pulido y, a continuación, colocar la muestra sobre el paño giratorio. El objetivo es eliminar la deformación superficial y los arañazos producidos durante el proceso de rectificado, logrando un acabado de espejo impecable, apto para el análisis estructural microscópico bajo un microscopio metalúrgico.
Esta pulidora metalográfica crea superficies de muestras con acabado de espejo de forma constante. Los ajustes de velocidad variables se adaptan a las diferentes necesidades de pulido para una observación nítida de la microestructura.